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Monday, August 29, 2016

¡No te compares con nadie!

El mundo en el que vivimos es muy dado a
las comparaciones.
Desde pequeños nos comparan con otros niños y
conscientes o no se van comparando nuestra forma de ser y de actuar.
La competitividad también nos obliga a comparar nuestras acciones y nuestra vida con la de los demás.
La publicidad y los medios de comunicación también
nos ofrecen modelos sociales que nos obligan a estar continuamente comparándonos con los que nos rodean.
¿Qué debemos hacer ante estas situaciones en las que nos comparan y nos comparamos con los demás?
- Lo mejor es compararse con uno mismo.
Pregúntate cómo estabas el año pasado por estas fechas y cómo estas ahora.
- Aprende a aceptar las diferencias personales.
Cada persona es única y diferente.
Siempre habrá personas con mejores y peores cualidades que tú.
- Aprende a disfrutar de las diferencias que posees e intenta aprender de las de los demás.
- No te creas los mensajes de perfección que se lanzan a través de los medios de comunicación.
Nadie es perfecto, aunque en los anuncios se nos quiere hacer ver que sí, que existen personas completas en todos los sentidos.
- Busca en ti mismo qué aspectos puedes mejorar y hacer crecer. Seguro que tienes más de una cualidad dormida esperando a salir. Desarrolla aspectos en los que siempre te hubiese gustado hacer algo.
Si te sientes bien contigo mismo no necesitarás compararte con otros. Si quieres mejorar tu imagen externa puedes querer parecerte a quien sea, pero no te compares.
- Desarrolla tu autoestima a partir de tus propios valores y tu propia valía.
- Vive bien dentro de tu propia piel.
Y plantéate ratos para superarte, sin mirar a otros.
- A pesar de que no nos comparemos con nadie no debemos olvidar que sí debemos ver nuestros fallos, limitaciones y debilidades para superarlas.
¿Todas las comparaciones son malas? No.
Hay comparaciones que son necesarias.
Esto ocurre cuando tenemos una persona que nos
sirve de modelo a seguir, siempre y cuando no
menoscabe nuestra autoestima y tengamos claro
en todo momento que, si bien en esa faceta es
superior a nosotros, en algunas otras somos distintos y quizá mejores que ella.
Tampoco es conveniente las comparaciones que nos vayan a producir complejos,
envidias, rechazo interior por nuestra parte.
Esa comparación no es fruto de las ganas de crecer sino de la no aceptación personal.
Tenemos que compararnos para crecer no para hundirnos más
en nuestra propia mediocridad.


Descubriendo el Siglo 21
Discovering 21century
Fr Tomás Del Valle-Reyes
P.O. BOX 1170
New York, NY 10018
(212) 244 4778

Monday, August 22, 2016

Entrevista con Dios

Un periodista le hizo una entrevista a Dios.
Al entrar en la habitación le pregunto:
¿qué es lo que más le sorprende de la humanidad? 
A lo que Dios respondió: 
"Que se aburren de ser niños y quieren crecer rápido, para después desear ser niños otra vez. 
Que desperdician la salud para hacer dinero y luego pierden el dinero para recuperar la salud. 
 Que ansían el futuro y olvidan el presente y así no viven ni el presente ni el futuro. 
Que viven como si nunca fuesen a morir y mueren como si nunca hubieran vivido....... 
Quedé en silencio un rato y le dije: 
Padre, cuáles son las lecciones de la vida que quieres que tus hijos aprendamos? 
Y con una sonrisa respondió: ... que aprendan que no pueden hacer que nadie los ame sino dejarse amar, 
que lo más valioso en la vida no es lo que tenemos sino a quien tenemos, 
que una persona rica no es quien tiene más sino quien necesita menos y que el dinero puede comprar todo menos la felicidad, QUE EL FISICO ATRAE PERO LA PERSONALIDAD ENAMORA.
Que quien NO VALORA lo que tiene, algún día se lamentará por haberlo perdido y quien hace mal algún día recibirá su merecido.
Si quieres ser feliz haz feliz a alguien,
si quieres recibir, da un poco de ti,
rodéate de buenas personas y se una de ellas!
Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro.: Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida.
Aun con lágrimas en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa, "estoy bien".
Que difícil es el ser humano, nacer no pide, vivir no sabe y morir no quiere!!!!!!!
Los tres últimos. 
El más valioso tesoro que tenemos es el tiempo.
Al morir nada material te llevas, "EL TIEMPO" es el tesoro más valioso que tenemos porque es limitado.
Podemos producir más dinero, pero no más tiempo... Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar, nuestro tiempo es nuestra vida.
EL MEJOR REGALO que le puedes dar a alguien es tu tiempo y SIEMPRE se le regala a la familia o a un buen amigo.
Que Dios te colme de bendiciones.
Tómate el tiempo para enviar este mensaje cuando menos a alguien de tu familia o a un buen amigo. CLARO... CUANDO TENGAS TIEMPO!!!!


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Saturday, August 20, 2016

Misa de Sanación 2 de Septiembre, 2016

Te invito a Nuestra misa de Sanación el Viernes, 02 de Septiembre 2016 
a partir de las 7:00 PM. 
Rezaremos juntos por nuestros hermanos "Privados de Libertad" sus familias y por nosotros. St. Columba Church ,
343 West 25th Street, New York, NY 10001, entre 8va y 9na Avenidas. Si no puedes asistir, envía tus peticiones por email a
radiosigloxxi@aol.com o llama a nuestra oficina 212-244-4778 y se rezará por tus intenciones. 
P. Tomás del Valle-Reyes 
 Decimos mucho ¡Amén! pero… ¿Sabes qué significa? 
La palabra “Amén” la encontramos por primera vez en el primer libro de las Crónicas: Alaben al Señor porque es bueno. 
Porque es eterna su misericordia. 
Digan: Sálvanos, Señor, Dios nuestro, y júntanos de entre las naciones, a fin de celebrar tu nombre santo y tener nuestra gloria en alabarte. Bendito sea el Señor, Dios de Israel, desde siempre hasta siempre: Que todo el pueblo diga: Amén. Aleluya. 
Todo el pueblo contestó «Amén» y alabó a Yavé. (1Cron 16, 34-36) Me entró la curiosidad hace poco de contar las veces que usamos la palabra “Amén” ya sea en nuestro lenguaje con Dios o en nuestras oraciones que acaban siempre con esa antigua palabra. 
Me di cuenta que son muchas las veces que la utilizamos, pero ¿Qué significa?, ¿De dónde proviene?, ¿Cuándo decirla?… Amén es una palabra aramea, de la lengua que hablaba Jesús, y significa la fuerza, la firmeza, la solidez, la estabilidad, la duración, la credibilidad, la fidelidad, la seguridad total… Y suele traducirse como “ASÍ SEA”. 
En los tiempos de la Biblia cuando se hablaba en arameo si un hombre decía “Amén” quería decir que hablaba con seriedad. 
Era casi un juramento. Desde niños se nos ha enseñado que cuando terminemos una oración digamos Amén, al hacerlo le estamos pidiendo a Dios que lo que dice e implica esa oración se haga realidad en cada aspecto de nuestra vida. 
Pero no es tan simple, debemos estar conscientes de lo que estamos diciendo cuando la repetimos tanto. 
Decir Amén implica un gran compromiso, es hacer una profesión de fe, es decirle a Dios que sí, que estamos de acuerdo con todo lo que Él nos dice, es repetirle una y otra vez que le vamos a ser fieles, es asegurar nuestra esperanza. 
Es triste que al momento de orar es como si estuviéramos conversando con alguien y al terminar ya no es necesario seguir con esa conversación, porque ya dijimos amén. Recuerda que no es necesario estar en la iglesia de rodillas para conversar con el Señor, podemos hacerlo durante el día en nuestras tareas diarias. 
El Amén es solamente el “así sea” y no el despedir o dejar de hacer lo que estaba haciendo, sobre todo cuando oramos. 
“En efecto, todas las promesas de Dios encuentran su «sí» en Jesús, de manera que por él decimos «Amén» a Dios, para gloria suya.” (2Cor 1,20) – A ti que lees ésta pequeña reflexión: “Dios te bendiga”, creo que responderás con “Amén”.

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Monday, August 15, 2016

Gotitas de amor

Había un incendio en un gran bosque de bambú;
el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria.
Una pequeña ave, muy pequeñita fue al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los sabios que la observaban, sorprendidos la mandaron a llamar y le dijeron:
- Oye, ¿por qué estás haciendo eso?
¿Cómo es posible? ¿Cómo crees que con esas gotitas de agua puedas tú apagar un incendio de tales dimensiones? 
Date cuenta: No lo vas a lograr. 
El ave humildemente contestó:
- ¡El bosque me ha dado tanto, le amo tanto, yo nací en él!
Este bosque me ha enseñado la naturaleza, este bosque me ha dado todo mi ser, este bosque es mi origen y mi hogar y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar. 
Los sabios entendieron lo que hacía la pequeña ave y le ayudaron a apagar el incendio.
Autor Desconocido

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Monday, August 8, 2016

Agotar a las Personas -

Una persona se agota cuando la consideramos un recurso o un espejo.
Se agota cuando nos aferramos, cuando compramos su libertad a cambio de amor.
Se agota cuando se cansa de cargar con nuestras expectativas, cuando se harta de simular para caber en su rol, cuando ya no puede ser espontánea con nosotros porque está tratando de acomodarse. Agotamos a una persona cuando nuestro amor o nuestro odio es intenso pero mezquino, cuando ese amor o ese odio quieren “todas las perdices”, no nos contentamos con la única perdiz, la necesaria y la suficiente.
Agotamos a una persona cuando la tenemos prisionera de un afecto, cuando especulamos, cuando usamos la lógica del comerciante, cuando llevamos una libreta donde apuntamos todas sus faltas y luego vamos, como infames recaudadores, a cobrárselas.
Agotamos a una persona si la celamos, pero también si la descuidamos.
Agotamos a una persona cuando nuestro querer está repleto de exigencias, cuando hemos hecho contratos, cuando estamos llenos de promesas incumplidas y cuando la volvemos a atar a una nueva promesa.
Agotamos a una persona cuando lo que amamos en el otro es el amor que nos tiene.
Una persona se agota si nosotros, como parte de su historia personal, le infringimos cautiverio, la arrinconamos a su pasado, no la dejamos ser por nuestros prejuicios, creemos saber todo de ella y la damos por sentada, despreciamos sus intentos de cambio.
Un guerrero si ama, no agota a su amado. 
Porque trata siempre de tener ojos nuevos para la relación, porque hace que fluya creativamente, porque hace ofrendas y no exige, ni corrige, ni tolera, ni simula, ni amenaza.
Un guerrero cuando ama se da, pero no da lo que no puede, lo que es ilegítimo mantener como propio en una relación de poder: su libertad.


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Monday, August 1, 2016

Si yo......

Si yo hubiera... Si yo hubiese...
¿En qué tiempo verbal están conjugadas las frases: "Si yo hubiera" y "Si yo hubiese"?
Las frases arriba mencionadas están conjugadas en tiempo verbal "Desperdiciativo". 
Con esto queremos decir que de nada sirve estar añorando el pasado, las cosas que no hicimos, o cómo las pudimos haber hecho, etc.
Lo hecho, hecho está. Ahora, en este momento, debemos tomar rienda de nuestra vida y hacer de ella lo que nos plazca.
Para hacer esto, debemos tomar decisiones y de hecho, a cada momento estamos tomando decisiones. Algunas de ellas sin importancia.
Pero muchas de ellas por demás trascendentes.
Esas, las decisiones importantes, son las que nos han traído hasta aquí, hasta esto que estamos viviendo.
No nos cansaremos de decir que lo que estamos viviendo, es lo que nosotros hemos generado.
Lo hemos generado con nuestro pensamiento.
Pensamos y al pensar tomamos decisiones.
¿Tomo el camino fácil o el que más me conviene? 
¿Comeré este antojo o algo más saludable?, 
¿Desquito mi coraje o calmo la situación? 
¿Escojo el placer inmediato o el bienestar duradero? 
¿Le doy amor o prefiero mi soberbia? 
¿Hago lo que tengo que hacer o lo hago después?
Nos quejamos de que tenemos mala salud, pero fueron nuestras decisiones las que nos la trajeron.
Nos sentimos mal por la falta de armonía en nuestras relaciones y sin embargo damos paso a nuestra soberbia o rienda suelta a nuestra ira. Estamos hartos de vivir con limitaciones, pero en el momento eran mejor el dispendio y el placer inmediato.
Nos hacía cosquillas el dinero en el bolsillo.
Tal vez no había nada en realidad que comprar, pero buscábamos y encontrábamos en qué gastar, pudiendo haber invertido nuestro dinero en cosas que sí valían la pena.
 Se habla mucho de la "Intuición femenina" y sin embargo es algo que tanto los hombres como las mujeres podemos cultivar y aprender a escuchar.
Existe la expresión: "Tengo una corazonada" y en ocasiones suele ser sólo nuestro deseo de que las cosas sean como quisiéramos.
En otras ocasiones, en realidad es nuestro ser interior que nos está diciendo cuál es el camino o la decisión correcta a tomar.
Basta ya de tomar decisiones que sólo nos dan un placer o beneficio inmediato y pasajero pero nos perjudican a largo plazo.
Todas estas decisiones mal tomadas, a la ligera, como un granito de arena, se fueron acumulando hasta que llega un sobrepeso, la bancarrota, el divorcio, la enfermedad, el hastío, la infelicidad, etc. 
Lo único que se requiere es una buena voluntad para salir adelante de nuestra mala situación y darnos tiempo para reflexionar sobre las decisiones trascendentes.
Cuanto más importante es la decisión, más cautelosos debemos ser.
No se trata de vivir en la indecisión, sino darle tiempo de calidad a la toma de decisiones.
¿Cómo aprender a tomar las decisiones correctas? 
Haciendo caso de nuestra intuición.
¿Cómo cultivar la intuición?
La mejor herramienta que podemos sugerir cuando estamos indecisos es la meditación, poniendo en manos del Señor nuestras decisiones para que nos ayude.
P. D. El tiempo verbal de las frases en el inicio de la reflexión es plan perfecto de subjuntivo, inexistente o imaginario.

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