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Monday, June 23, 2014

Perdóname Madre

Notas de Nuestros Presos A continuación les presento una serie de historias y anécdotas 
contadas por nuestros "hermanos presos" las cuales he 
conocido a través del correo y de mi convivencia con 
ellos a los cuales visito dos veces en semana. 
Sus nombres han sido cambiados para respetar su privacidad 
y la de sus familiares.
Si deseas participar en nuestra misa para rezar por ellos y su familia, te esperamos cada primer 
viernes de mes a las 7 PM.

St. Columba Church 
343 West 25th Street,
New York, NY 10001
Entre 8va & 9na Avenidas.
Padre Tomas Del Valle-Reyes
212-244-4778 Oficina 
Radiosigloxxi@aol.com 
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Perdóname Madre por todo el dolor que te he causado.
Solo Dios y Tú conocen mis limitaciones, errores y sufrimientos. 
Los traumas y complejos de mi vida. 
Te pedo me perdones por no saber escuchar tus consejos. 
Le pido a Dios que derrames su Santo Espíritu sobre ti, madre adorada, para que el calor de Su amor sanador, penetre en lo más íntimo de tu corazón. 
Dios todopoderoso, Tú que Sanas los corazones destrozados, sana a este humilde pecador que se encuentra aquí en la oscuridad.
Entra en mi corazón, Señor Jesús, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo. 
Yo tengo miedo, pero el solo pensar en Ti Señor, me lleno de valentía. Solo pido Señor, que entres en este corazón de piedra y dale tu paz, Tu Amor y lléname de Fe. 
Llena de amor al mundo, para que todos comprendamos el dolor humano, y no juzguemos a los demás o condenemos a la gente que sufre por el simple hecho de ser familiar de un preso. Sabemos que el amor echa fuera el temor y rompe barreras. Pasa Tu mano Salvadora por la vida de todos aquellos que te necesitan y sana sus corazones, llénales de amor y paz. 
Señor, Tú haces siempre que te lo pedimos, y muchas veces sin ni siquiera pedirte que nos sanes, Tu eres Padre, y nos amas igual que María, nuestra madre, la intercesora en nuestras vidas. 
Haz brotar, Señor, en este hombre arrepentido, los frutos de tu presencia. Haz crecer en mí el fruto de tu Espíritu que es amor, paz y la alegría. 
Solo me queda darte gracias por mi madre, por mí y toda la gente que reza por todos nosotros. Bendito y alabado seas, Señor. 
Amén. 
Alberto G.G