Paypal

Ayúdanos con una Biblia o un rosario, haz una donación.

Wednesday, June 25, 2014

Hambre de Fe

Notas de Nuestros Presos 
A continuación les presentouna serie de historias y anécdotas contadas por nuestros "hermanos presos" las cuales 
he conocido a través del correo y de mi convivencia con 
ellos a los cuales visito dos veces en semana. 
Sus nombres han sido cambiados para respetar 
su privacidad y la de sus familiares.
Si deseas participar en nuestra misa para rezar por 
ellos y su familia, te esperamos cada primer viernes de mes a las 7 PM. 
St. Columba Church 
343 West 25th Street,
New York, NY 10001
Entre 8va & 9na Avenidas.
212-244-4778
Padre Tomas Del Valle-Reyes
 ~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
 Hambre de Fe 
Te digo adiós y acaso con esta despedida mi más hermoso sueño muere dentro de mí, de ser libre otra vez, es algo como un pasado lejano. Disfrutar del sol radiante, que te acaricie la cara, es un sueño que quedo atrás.
Disfrutar de la brisa del mar, oír sus olas, y caminar por la arena es otro recuerdo que ya me olvide.
Disfrutar de la nieve, sentir que te cae en tu cara, eso es algo que ya quedo atrás.
Hoy, solo siento el frio en mis huesos, no importa sea invierno o sea verano, aquí no hay estaciones, ni mucho menos flores, o arboles, solamente acostumbrarte a dormir con sobresaltos, sin confiar en nadie que te de la mano o sea tu amigo, porque aquí no existen amigos, somos como se dice, cada quien sobrevive como puede.
Estoy leyendo la biblia, gracias al Padre que me la regalo y viene a darnos misa los sábados, pero no siempre nos dejan bajar a misa, porque si pasamos de 22 aunque estemos 30 mas esperando, no podemos bajar, dicen los guardias que es por seguridad. Los sábados, me levanto temprano y trato de estar listo a las 8:30 para ser uno de los primeros y ser llevado por mi verdugo, pero así como yo, hay muchos que esperan el sábado para oir misa y hablar con el Padre de la barba blanca, y siempre te trae algo para rezar, o folletos para leer. Pero si no bajas, te quedas de hambre hasta la otra semana.
Y no me refiero de hambre de comer, comida hay, es hambre de fe, hambre de sentirse amado por Dios, de ese Dios que dicen ama a todos.
Este sábado espero bajar, espero ser elegido por mis guardianes.
 J. J. Vidal